Prevención de Riesgos por Fatiga y Somnolencia

Gestión de la Fatiga y Somnolencia

La fatiga y la somnolencia son dos riesgos que muchos subestiman, pero que están detrás de un buen número de accidentes laborales. Reducen la atención, alargan el tiempo de reacción y afectan la toma de decisiones, así que conviene tomarlos en serio. Según la OSHA, los accidentes son un 18% mayores en turnos nocturnos y un 30% mayores en turnos de 12 horas. En el Perú, la Ley N° 29783 y el D.S. N° 024-2016-EM exigen identificar, prevenir y controlar la fatiga.

¿Qué es la Fatiga y la Somnolencia?

La fatiga es la pérdida de capacidad por falta de sueño adecuado o por carga física o mental prolongada. La somnolencia es la tendencia fisiológica a dormir. Ambas deterioran el desempeño. El cuerpo sigue un reloj biológico de 24 horas (ritmo circadiano), y su punto más bajo está entre las 2:00 a.m. y las 6:00 a.m. Trabajar en ese horario dispara el riesgo. Una persona despierta 17 horas seguidas tiene un deterioro cognitivo similar al de 0.05% de alcohol en sangre; a las 24 horas, equivale a 0.10%.

Factores de Riesgo de la Fatiga

Factores Organizacionales

Turnos rotativos y nocturnos que alteran el ritmo circadiano, jornadas superiores a 8 horas y sobretiempos excesivos que recortan el descanso.

Factores Individuales

Sueño insuficiente (la mayoría necesita entre 7 y 9 horas), trastornos no diagnosticados como la apnea, y consumo de alcohol o sedantes.

Factores Ambientales

Trabajo en altitud (la hipoxia entre 3,700 y 4,200 msnm incrementa la fatiga), temperaturas extremas y ruido elevado.

Consecuencias de la Fatiga sobre la Seguridad

Disminuye la atención, alarga el tiempo de reacción, provoca microsueños de 2 a 30 segundos y deteriora la toma de decisiones. Cualquiera de estos efectos puede ser la diferencia entre un turno normal y un accidente grave.

Medidas de Prevención y Control

Controles Organizacionales

Turnos rotativos en sentido horario, nocturnos más cortos, máximo 10 horas de conducción en 24 horas con pausas cada 5 horas, y pausas activas de 10 minutos cada 2 horas. En digitación, 10 minutos por cada 50, según la R.M. N° 375-2008-TR.

Controles Ambientales

Iluminación brillante en turnos nocturnos, temperatura entre 20 y 24 °C en oficinas y ruido máximo de 65 decibeles en trabajos administrativos.

Estrategias Individuales

Higiene del sueño, siestas de 15 a 20 minutos y autoevaluación con la Escala de Somnolencia de Epworth antes de labores críticas.

La Alimentación como Control de la Fatiga

Comidas ligeras y frecuentes, proteínas y carbohidratos complejos, buena hidratación y moderar la cafeína (evitarla 4 a 6 horas antes de dormir).

Prácticas Seguras e Inseguras frente a la Fatiga

Prácticas Seguras (Lo que DEBE hacer)

Autoevaluarse antes de la jornada, dormir al menos 7 horas, hacer pausas activas, reconocer los signos de fatiga e informar si se toma medicación que induzca somnolencia.

Prácticas Inseguras (Lo que NO DEBE hacer)

Ignorar los signos de fatiga, usar alcohol para dormir tras un turno nocturno, conducir fatigado a casa o creer que la cafeína sustituye al sueño.

Contenido del Curso de Prevención y Gestión de la Fatiga

Duración mínima de 2 horas lectivas para trabajadores expuestos y 3 horas para supervisores y personal de seguridad.

Módulos:

  • (1) marco conceptual y normativo
  • (2) fisiología del sueño y ritmos circadianos
  • (3) factores de riesgo y consecuencias
  • (4) medidas de prevención y control
  • (5) prácticas seguras y protocolo de comunicación.

Capacitarse en fatiga es una inversión que protege vidas. Un trabajador que reconoce los signos, duerme al menos 7 horas, se alimenta bien e informa cuando está fatigado está previniendo accidentes que ocurren en segundos. La fatiga no avisa con alarma: avisa con un bostezo. Escuchar esa señal es la diferencia entre volver a casa o no volver nunca.