Los Riesgos de los Humos de Soldadura
Los procesos de soldadura por arco eléctrico, oxicorte o MIG/MAG generan una mezcla compleja de gases y partículas metálicas finas conocida como humos de soldadura. La exposición sin control a estos humos —con manganeso, zinc, cromo hexavalente, níquel y plomo— puede causar desde irritación aguda hasta cáncer de pulmón y daño neurológico irreversible. La Ley N° 29783 los clasifica como agentes químicos peligrosos y obliga a identificarlos en la Matriz IPERC y adoptar medidas de control. La SUNAFIL fiscaliza y puede imponer sanciones de hasta 45 UIT.
¿Qué Contienen los Humos de Soldadura?
Son una mezcla de gases y partículas metálicas finas generadas por la fusión del metal base, del material de aporte y del revestimiento del electrodo. Los metales más frecuentes:
- Manganeso (Mn): causa daño neurológico similar al Parkinson.
- Zinc (Zn): provoca la fiebre de los humos metálicos.
- Cromo hexavalente y níquel: cancerígenos y causantes de asma ocupacional.
- Plomo (Pb): afecta el sistema nervioso y los riñones.
- Hierro (Fe): causa siderosis (depósitos en los pulmones).
Los gases incluyen monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx) y ozono (O₃).
"En 2017, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó los humos de soldadura como cancerígenos del Grupo 1: cancerígeno confirmado para los seres humanos."
Efectos de los Humos de Soldadura sobre la Salud
Efectos Agudos (Inmediatos)
- Fiebre de los humos metálicos: fiebre, escalofríos, náuseas y dolores musculares entre 4 y 12 horas después de soldar acero galvanizado; se resuelve en 24 a 48 horas.
- Irritación de vías respiratorias, ojos y piel: sequedad, tos, estornudos, enrojecimiento ocular y sensación de arenilla.
- Intoxicación por monóxido de carbono: en espacios confinados puede causar cefalea, confusión y pérdida de consciencia.
Efectos Crónicos (a Largo Plazo)
- Cáncer de pulmón: clasificado por la IARC como cancerígeno del Grupo 1; también hay evidencia limitada de cáncer de riñón.
- Manganismo: trastorno neurológico con temblores, rigidez muscular y alteraciones cognitivas, similar al Parkinson.
- Asma ocupacional: por sensibilización al cromo y níquel, sobre todo en acero inoxidable.
- Siderosis: depósitos de hierro en los pulmones, asociados a fibrosis pulmonar y EPOC.
Jerarquía de Controles para los Humos de Soldadura
La Ley N° 29783 exige aplicar los controles priorizando los que actúan sobre la fuente del riesgo:
- Eliminación: sustituir la soldadura por pernos, remaches o adhesivos estructurales cuando sea viable.
- Sustitución: usar electrodos de bajo manganeso y bajo cromo, o reemplazar acero inoxidable por acero al carbono cuando sea posible.
- Controles de ingeniería: implementar ventilación localizada por extracción (LEV) con brazos articulados o mesas de aspiración descendente.
- Controles administrativos: rotación de tareas, capacitación en técnicas que generan menos humos y señalización.
- EPP: respiradores con filtros para humos metálicos, caretas de soldar, gafas y ropa de protección.
Protección Respiratoria: Respiradores y Filtros
Cuando los controles de ingeniería no son suficientes, el empleador debe proporcionar respiradores certificados por NIOSH. Los filtros más usados en soldadura:
- Filtro N95: 95% de eficiencia para partículas no aceitosas; adecuado para acero al carbono en áreas ventiladas.
- Filtro P95: resistente al aceite; recomendado en talleres con neblinas de aceite, como minería y transporte.
- Filtro P100: 99.97% de eficiencia; recomendado para acero inoxidable, espacios confinados y metales cancerígenos.
Dato clave: los filtros no están diseñados para durar toda la jornada en presencia continua de humo. La saturación del medio filtrante obliga a reemplazarlos según las indicaciones del fabricante.
Protección Ocular y Facial
La protección ocular en soldadura está regulada por la NTP-ISO 16321-2:2022 y la ANSI Z87.1. Los equipos principales son:
- Gafas de seguridad: deben usarse debajo de la careta de soldar en todo momento.
- Careta de soldar con filtro pasivo: vidrio filtrante fijo con oscurecimiento entre 10 y 14.
- Careta autooscurecible (ADF): se oscurece automáticamente al detectar el arco eléctrico.
- Gafas de soldadura: para oxicorte, con tonos 4 a 6.
Prácticas Seguras e Inseguras
Prácticas Seguras (Lo que DEBE hacer)
- Evaluar la exposición con monitoreos ocupacionales por personal calificado.
- Implementar ventilación localizada por extracción en todos los puestos fijos.
- No meter la cabeza en el humo: posicionarse de modo que la corriente de aire aleje los humos de la zona de respiración.
- Realizar la prueba de ajuste facial (fit test) antes de usar un respirador de presión negativa.
- Usar la careta con el filtro de oscurecimiento adecuado y mantener las gafas de seguridad debajo.
- Usar ropa de protección completa: chaqueta de cuero, pantalón sin bastas, gorra, guantes y escarpines.
Prácticas Inseguras (Lo que NO DEBE hacer)
- Soldar en interiores sin ventilación localizada por extracción.
- Usar respiradores sin haber realizado la prueba de ajuste facial.
- Reutilizar filtros desechables más allá de su vida útil.
- Soldar sobre superficies pintadas, galvanizadas o recubiertas sin eliminar el recubrimiento.
- Soldar en espacios confinados sin atmósfera controlada y sin ventilación forzada.
- Ignorar síntomas de exposición aguda: náuseas, mareos, fiebre o dificultad respiratoria.
Para Terminar
Los efectos de los humos de soldadura, a diferencia de otros riesgos laborales, no siempre son inmediatos. El cáncer de pulmón, el manganismo y la siderosis se desarrollan silenciosamente durante años o décadas, y cuando se diagnostican, el daño suele ser irreversible.
Cada soldador que utiliza un respirador correctamente ajustado, que trabaja en un área ventilada, que no mete la cabeza en el humo y que conoce los riesgos de los metales que está fundiendo, está protegiendo su salud presente y futura.
Porque en soldadura, lo que no se ve, también mata.